Recopilador (XII.):
"...pero entiendo que no te INTERESA."
I.
Serán más importantes las astillas de una tabla crespa ¿No
ves? ¿No ves mi plan humano? Similar al que todos pertenecemos. Seremos luz, no
creo en El, pero seremos luz. Vos sos luz No es metafísica, es esplendor ¿No
ves mi piel, mi tés, mi ser? ¿No ves mis cristales tristes, no ves?
Definitivamente no. Serás mi musa mi inspiración, ¿no ves? Cuando vives mas
allá, desvías la mirada y no, definitivamente no ves.
II.
Retomare desde aquí: serás mí musa, mi inspiración, en este
momento y espacio mundano, mi mundo, ¡pero del de las ideas hablo! Mundo
platónico, sin sustento físico si lo hay, y con un alto abuso de valor
simbólico simpático. Alguna vez escuche hablar de un "amor" de este
tipo. Lo creí irreal, absurdo, melancólico y triste... pero tan perfecto.
Parece un mal chiste, pero así sucede. El deseo es lo que lo hace único e
incomparable, cuasi "metafísico", corriendo riesgo de que el que me
lea (si alguna vez existió o existiera tal humano) me acuse de un excesivo uso
de esta palabra tan "socialismo científica-marxista" en estos últimos
tiempos propios. En fin, vuelvo a atribuirle un significado emocional y la
juego como la carta esencial del asunto. Comenzare a decirlo de maneras
rebuscadas, si, pero comprenderás, tal vez con el tiempo del que ya laguna
alguna vez hable, tiempo del que jamás serás ni seré partidario y entenderé,
que en este mundo los planos no son divinos, no son reales, no son verosímiles…
son como vos. Tan alejada, tan abismal. Yo te atribuyo esa interpretación,
espero que te quepa. Gracias por devolverme esta plena inspiración, gracias por
impregnarme de este hedor clásico romántico que hace tanto no visitaba mi alma.
Pues como ya dije, el deseo es lo que lo hace único e incomparable… y el
anhelo… el anhelo el que lo hace por que luchar y sin lucha mi amigo, sin lucha
no hay vida.
Y eso es lo platónico del asunto.
III.
Que melancólico estoy, que limpio y claro me siento, pero
así y todo, que tristeza vivo.
¿Quién prescinde de tanto valor? ¿Cuándo pedimos tanto?
¿Dónde se encuentra aquello? Momento, eso es lo necesario.
Funciona como un reloj suizo de mala reputación, su función
no es tan noble como la de su análogo. Se llama mecanismo y requiere el cuidado
de un recién nacido sietemesino, y ya que estoy con esta correlación de
"ideas colchón" para que mentes acorazadas forjen su propio ideal en
el imaginario colectivo de la comunidad, diré que comienza y finaliza como un
torpedero de símiles conceptos sensoriales de muy alta expectativa y con un
espeluznante trazado cronológico que de energía, poco deja. Basta con observar
la plenaria conclusiva física, basta observar la coda y como la masa le huye y,
con palabras de vago aliento, empujan y patean a continuar. Jamás fui tan verborrágico...
en un mundo repleto de finales, lo importante es el producto, lo importante es
lo externo.
IV. El demas:
Antes de morir, solo quiero música. Tomen alcohol y escuchen
rock psicodélico en mi honor. Sean honestos y no golpeen a sus esposas e hijos,
los niños que sufren esa clase de maltrato físico y mental podrían ser como yo.
Drogame el alma.
V.
A mí me gustan las mentas, de esas que no saben a mente. Te
tapan la boca, siempre agriándote los ideales del sabor. Es feo invadir las
papilas. Ser un catador de ideas, consumir lo más bajo de la línea y expeler
sin trasfondo personal, es un eructo en una cena. Simplemente, simplista. Nada
más cercano al mal gusto. Me gustan las mentes, esas que no saben a menta. Ni
crudas, ni quemadas, las posturas bien cocidas (al dente), son más sabrosas.
Aunque difícil… piensan que la salsa no tiene sabor sin queso. NO mas dualidad,
dele gusto a sus ideas y cocine conclusiones. Esas concretas, que no buscan
excusas. Esas que, cuando hablan, no justifican. A mí me gusta el arte y el
arte gusta de mí. Seduce lo interno, digiere la seducción. Es el amor
visualizado en las vísceras. Ese que piensa desde el estomago. Ese que duele o
ríe desde el alma. Me gusta el pensamiento y al de ellos les falta sal. Me
gusta el que piensa y no el que regurgita la regurgitada. El que no habla desde
la bajada de línea misma, anorexia idealista. El que espera saborear y sabe
masticar, a mí me gusta. Me gusta la suavidad en las expresiones y las
asperezas en las suavidades. Ni tanta sal, ni tanta pimienta le da equilibrio a
fin de cuenta.
Una vez vi morir a un pájaro. Quedo atrapado bajo la rueda
de un camión acoplado, venia volando. Hoy será otro día. A mí me gusta el arte
que existe cuando me miras.
VI. Aves es:
¿Dónde van ellas?, ellas saben dónde ir. Cuando la luminaria
se apaga y el vertedero de ideas comienza a brotar, es cuando me siento un
inoportuno, un sádico de mi mismo. Vinculo la realidad con la fantasía y eso es
lo que no hago bien. De repente me someto a innumerables procesos de
aprendizaje, dolorosos, algunos imperceptibles e inconscientes, y recreo la
instancia previa al "cortejo" ante el inminente vuelo. Si se
mencionan dos o tres palabras, temo. Si son mas es normal sentirse estéticamente
completo y la paradoja de siempre. La vida. Demostrar interés, pero no
apasionadamente. El romanticismo que profesaba, ya no vale nada. Ser un soldado
de ideas y luchar a capa y espada con valentía ya no importa. Cuanto más
financies, será mejor. Si fuera un ave sabría donde ir... donde van las aves
cuando sucede esto.
VII.
Siempre hablare desde mi experiencia. No me gusta ponerme en
la boca palabras de otros, al menos sin antes haber masticado y procesado un
poco; prefiero “concluir de lo que leo” y no “transcribir lo que leo”.
Simplemente el simplón (valga la redundancia) entra en ese juego, cae ante la
bajada de línea del informante externo y subjetivo. Es tan básico el que
reproduce en espejo todo aquello que lee. Deberíamos consumir menos basura y
reciclar más ideas. E aquí la cuestión. Pero, mientras haya pajarillos de la información,
el mundo va a ser un teléfono descompuesto.
VIII. fragancia '80:
Me gusta su mirada, parece mirar más allá. Parece
atravesarme el cráneo y seguir viendo el mundo que sigue después de mí. Me hace
sentir tan invisible que en el fondo me siento feliz de estar vivo y, al menos,
poder sentirme un fantasma. Amo verte atrapada, desesperada en busca de una
solución. Amo verte sonreír, es el rayo de luz que ilumina este gris octubre.
Dormid tranquila, en la playa de cemento jamás vas a pasar desapercibida. Me
gusta tu mirada, pareces mirar más allá.
fragancia '80:
Hacerte esperar en una esquina oscura, fría, observada por
miles de ojos extraños, ¿es amor? Qué es amor más que esas prendas que usas;
tan extravagantes por cierto. Esa es tu moda y se acomoda a la parafernalia de
tu estilo. Personalmente, me vuelve loco, pero no llevo el sello de ese
extirpe. Ya no eres tan normal, ojala fueras menos extrínseca en tu personería.
¿Volverías a esperar tan sola en aquella escalera?, pues yo iría a acompañarte.
IX. Purpurina y el tipo alto:
Si fueras calor, serias reconfortante como la más tibia
sonrisa. De esas que muestran tu dentadura y que con perfección se complementa
con el desviar de tus claros ojos cuando quieres dejarme conforme mientras
miramos el techo. En ajenos e indiferentes lugares, pero miramos el techo. Y
tus prendas me piden que sea aun más extrovertido. No puedo y me rio un poco,
tal vez sean los nervios. Ahora quiero preguntarte si me recuerdas, pero
entiendo que no te interesa.
El fin...
El Von Xenjakis.
