martes, 13 de abril de 2010

COLLECTEUR: "El Arte de Reventar"

"Recopilator"

I.

...en ese sentido, soy como un funebrero...

II.


Como decía: Mi función es la de un “simulador”. Ir y organizar al “cadáver” mientras los “familiares desdichados” lloran en sus hogares. Plancharle su ropa, darle un baño e intentar que se vea prolijo antes de extraviarse bajo tierra. Muy contradictorio. Darle “makeup” a alimento de gusano. Y lo mejor de todo esto es que no se siente nada; porque, así como el forense no puede sentir culpa ala hora de desmembrar un cuerpo para descubrir algunos secretos anteriores ala disfunción, yo no puedo involucrarme con el sentimiento de la victima ni de sus allegados.

Normalmente, mis superiores y yo, vemos pasar y pasar caravanas de “entes pintados de negro”; horrorizados, recordando momentos felices y sufriendo por la situación. Se perdonan en un momento de tal envergadura ya que, ante tanto dolor, deben estar muy unidos. Deben sentirse libres de viejos rencores. Se dispersan en mesas numeradas y luego de una larga introducción que, involucra etnias, algunas palabras hacía el elogiado (y tal vez alguna mención a algún Dios), comienzan a devorar el banquete sin vergüenza alguna. ¿Porque la tendrían? Se encuentran rodeados de “proyectores” fabricantes de su mismo dolor. Eso les alcanza para sentirse acompañados.

Mientras tanto nosotros reímos y contamos chistes. Es divertido compartir momentos con “gente muerta”. Sobre todo con “gente muerta simbólicamente”. Mientras nos encontremos solos podemos cenar y hablar sobre temáticas comunes. Sobre los diarios. Podemos dar neutras opiniones subjetivas y observar los detalles obscuros de la cuestión; pero jamás nos involucramos dentro de su lema y su dolor. Somos agentes externos y lo vivimos así. “Mintiendo” y respondiendo con apesadumbres cuando en realidad no sentimos “ese” peso. Podemos sentir otros, pero a nadie le importa “nuestros” pesos en ese momento. Somos lo que menos importa. Y está bien. Solo contratados que esperan que la noche termine para recibir su paga y poder volver a sus hogares a “matar” su rato y sentir pena por eso. Por algo que realmente nos toque de cerca.

Tan lejana de la hipocresía. Por eso digo: “...en ese sentido, soy como unfunebrero...”.

III.

"...There's No 6 There's No 6 There's No 6 There's No 6 There's No 666 In Outer Space..."

IV.


...esparci una plaga que no puedo detener...

V.
"LUZ"

A veces quisiera entender lo que decís. Es complicado pero yo se que estas ahí. En diferente lugar al mismo tiempo. Detrás de un portón o del otro lado de la ventanilla de un auto. Más abstracta que nada ni nadie. En un plan diferente. Sin hacerte preguntas existenciales; solo pensando en tu minuto a minuto. Siempre serás mas sana. Menos nociva para la gente. Tal vez te hagas daño a vos misma. Pero solo a vos te importa. Los demás solo ocupan un espacio; al igual que yo. Un espacio a tu alrededor. Encandilados por tu halo. Jamás estarás preocupada porque te encuentras rodeada de distracciones. De personajes y de películas “californianas” que te hacen sentir contenta y logran sacarte una sonrisa. Eh aquí el abismo. La franja divisoria entre nuestros mundos. Un pozo de (vaya a saber que profundidad) que me es imposible saltar.
Siempre habrá dos alternativas: "La paz de la ignorancia" o "La caída hacia el abismo de la incertidumbre". Siempre preferí la "ignorancia". Se que es una burla de mi parte, pero no me importa demasiado lo que piensen. No me quiero atener a las consecuencias. ¿Porque? ¿Porque soy un cobarde? Que se yo. ¿Cual es el punto sobre mí "i"? ¿Quien es el motivador? ¿Como se llama? ¿Como imitarlo? No quiero imitarlo. ¿Debo ser más embustero y ladino para ser aceptado? ¿Debo intoxicarme? No quiero ser aceptado, quiero que me aceptes. No quiero engañar a nadie. Quiero intoxicarme, pero quiero que vos te intoxiques conmigo. Quiero que me enseñes a intoxicarme. A morir todas las noches y a nacer acostado en un banco de plaza. Pero no solo, con vos. No con tu "clan", con vos. “Decidme si estoy errado” (dijo “El Quijote”). Solo pido una falsa noche, una falsa mañana y, tal ves, una falsa tarde. Todo moderadamente. No es demasiado. Jamás es demasiado. Nuestra imaginación no es demasiado. No soy demasiado para vos. ¿Y vos que sos?

“No te quiero entender solo, necesito que me ayudes.”

Ahora, se corto una cuerda de mi guitarra. ¡Mierda!: me quede sin motivación por esta noche.

VI.


Cristales de seda mojan un anochecer tardío (dejan que disfrutes mas de la cuenta), que se prolonga para lograr una simple decepción. Simple como el deseo de estar feliz, simple como los bellos colores de la naturaleza, simple como el paso del tiempo frente a nuestras caras mojadas. Remarcan lentamente el dolor y sumergen a la imaginación en una especie de acido destructivo, que no especula a la hora de sellar una pena mas. Pero no todo deja de tener sentido... el poder de las vibraciones se hace cada ves mas fuerte y presenta un nuevo camino a recorrer. Recuerda ese estado, es una sensación de somnolencia donde la verdad párese fantasía y donde la fantasía párese estar ala vuelta de la esquina, aunque solo es eso... parte de una fantasía que hasta ese entonces se encontraba dentro de los parámetros normales de la alegría. Estados. Simplemente eso.

VII.

Desmembramiento asistido *


*
...no entiendo nada...

VIII.

Seria una desconsideración si no dedico un capitulo a "La Circunstancia Numero 4 - Color Gris" de mi "Colección de Melancolías". No necesito más que mirar a su centro ocular para referirme a un color mas apropiado. Tal ves más exactamente un color pavimento, relleno de experiencia y jovialidad. Un triste y paradigmático repaso, en el contexto cotidiano, de gamas, que en su encuadre marsesco, es esplendido, atenuante, vigoroso, recreativo; en pocas palabras, hermoso. Si la fuerza, no propiamente dicha de tantas ideas peliculescas, me acompañara seria fácil (o tal ves no) reaccionar ante tanto nivel de pureza y expresión. Pero el fulgor de una vida inspirada en lecturas de Henry Miller y luchas por el poder, sacan del envase a cualquier ser melodramático y reciproco sin aspiraciones futuras. Mientras tanto es inevitable observar la vida urbana en el unificador pasillo de aire espeso, donde la respiración se vuelve cortada y las sienes empiezan a sangrar, y digo urbano sin menospreciar ese color poco vivo, que en su contexto marsesco, se torna de lo mas admirable.

"... me atreveré a hablar nuevamente con el pavimento, pero ya no creo que sea tan fácil recibir una respuesta..."

IX.

Alien mayor atacando con dos acompañantes destruido antes que los acompañantes: 300 puntos.


X. "7:51"

XI. "La Dura Realidad"

No está bien. Es difícil aceptarlo, pero es necesario mirarse en el espejo fijamente a los ojos y decir con sabia claridad: “No esta bien”. Yo también vivo en un mundo oscuro (¡Como todos!), pero no lo busque. No se presento ante mí en forma de exceso, ni se impuso en forma de regla irrompible para pertenecer a un “clan” de libertinos selectos. Mi mundo oscuro nace desde lo más profundo de mi interior y, sin ansias ni meritos de ser el acto palpable de la rebeldía misma, me consume y me exige; pero de una manera visceral, “sana” (si se puede llamar sano agarrase los dedos con la puerta). A veces no contrasta con lo externo. En realidad jamás contrasta. Se abre y deja entrar la poca luz del habitáculo en el que vivimos, que, ala vez, carga con mucha oscuridad y pena. “Dolor” (esa es la palabra). ¡Por eso siempre viví las dos partes tan mimetizadas! ¡Tan dependientes una de da la otra! Sin buscarlas; sin ser un canalizador consiente y orgulloso de tremenda atrocidad. Un “inconciente”, pero como mencione antes, visceral y puro. Sin orgullo ni gloria. Sin reconocimiento, ni intención de pertenecer a “esa” oscuridad.
No puedo entender como algunas “formas”, moldeadas con tanta delicadeza, terminan aceptando ser transportadas por un lienzo de fondo rojizo. Aunque en su naturaleza se encuentre; aunque en sus genes porte aquella célula matriz; no concibo el hecho de que, detrás de tanto deleite visual, haya un deseo tan grande de agradar a seres macabros e influenciables. No comprendo y jamás comprenderé.
Debería ser ala inversa. El lienzo debería buscar a la bella forma y la decisión… … …la decisión es un factor externo. ¡E aquí el punto de partida!

“I think you're crazy… … …maybe… y eso me encanta.

XII.
"El Demas" (1ra Parte)

1- ...café... ...café... ...café... ...café... (la "Vitamina A" de cualquier "universitario").

2- ¡Santa Semana Bat-Man!

3- El cepillo de dientes Colgate es un vanidoso.

XIII. "La Mala Vida"

Veo al mundo con los ojos de la mala vida. Discutiendo y sobrando al sistema. Escupiendo en el rostro amigo. Ese es el enfoque. Ahora me sobra valor, pero me faltan reflejos. Eso es malo. Veo la evolución de los otros, jamás la mía. Jamás mi propio crecimiento. Ese me lo deben. Me deben mi crecimiento.

¿A quien reclama...rle tal cosa?: ¿A los finos estereotipos? ¿Ala manifestaciones de rebeldía pre-concebidas? ¿Ala masa mas mortífera?

Ya nadie puede escapar. Ni siquiera los más jóvenes. Ellos son los más vulnerables. Siempre intentaran pertenecer al maltrato psiquiátrico.

¿Y la evolución donde se estanco?: En las habitaciones de maltratados cuerpos sin sangre. En el corazón de miles de pieles pálidas sin futuro ¡Ahí esta! Esperando algún día ser rescatada y coronada como "El Nuevo Testamento de los Idealistas". Así mueren ideas y proyectos que, sin llegar a ver la luz, se apagan y permiten ser ultrajados sin miedo al reproche.

¿Donde quedo la voluntad? ¿Subsistió realmente tal cosa?: Quien sabe. Si hoy caminamos por los bulevares nos encontraremos con imágenes realmente grotescas y sin vida. Deseosas de que su existencia se extinga lo antes posible. Deseosas de ser olvidadas. Moribundas. Odio aquello. Pero no por ser un "Observador Tercero", sino porque pertenezco a tal flagelo. Porque mi vida se cierne a rozar con aquellas experiencias.

Ya nadie me pide lo contrario. Todo se dirige en un camino recto y sin retorno. Todo. Hablo desde lo más profundo de mi inconciente porque ya nada me queda y ya nada me satisface. Solo el estar presente en mí. En mi luz, en mi espacio y en mi atmósfera.Solo mi subconsciente entiende. Solo pido que el me entienda. Jamás viviré mejor. “Siempre seré ese al que inconcientemente conociste.”

XIV.

Estática, ahí estas. Inherente, blasfemando contra tu creador.

¿Quien te puede contradecir? Eres una “esfera de fuego” a punto de caer sobre una ciudad abarrotada de habitantes. Resplandeciente, mortífera, pero completamente purificadora y salvadora. Ni más ni menos que eso. Un “fusil” que a sido descargado y que, ingresando en la cien de su victima, despojo de vida a un eterno mortal. A un suicida empedernido.
Solo vos sabes el porque. Solo yo lo intento entender. No te manifiestas de manera real. Eres invisible, indolora; como las antiguas piezas de “música absoluta”, totalmente carentes de moral. Vas rozando la perversión y la inocencia; el amor y el odio; me causas miedo, vergüenza, pero ala ves un profundo calor que me exige abrazarte y “sentirte”. Eres un ángel y un demonio dentro de un mismo cuerpo, preparado para besarme o desmembrarme, según lo amerite la situación.

Hoy no veo movimiento en mi horizonte. Quiero retornar a las malas costumbres pero una fuerza mayor me lo impide. Siempre, todo giro en torno a tu vigencia. Siempre estuviste ahí esperando ser más y casualmente yo te conjure inconcientemente. Te abrí las puertas de mi “Universo” y te acogí entre mis brazos. Hoy no te veo. Te busco pero no te veo.
¿Será tu halo de semihumano lo que no me deja verte? ¿Desataras sobre mí una ira absurda cargada de ternura? Desearía saberlo. Desearías saberlo.

Algún día entenderemos y (estemos donde estemos, independientemente), reiremos como entupidos. Puedo jurarlo.

XV.
"El Demas" (2da Parte)

1- ...una sensual melodia, repetitiva, repetitiva, repetitiva, repetitiva, repetitiva...

2- ...un abismo y luego... ...el infinito...

3- ...a cuanta gente le quedaria bien el bigote...

XVI.
"Resaca"

Ya no se si son mis oídos los que cuelgan de mi cabeza. Noches enteras mimetizado con ellos, protegiéndome del frió. El nuevo frió. Creo que son mi única salvación. Gracias a ellos no escucho reclamos, no oigo reglas, ni siento culpas, que (en el mejor de los casos) son ajenas. Ajeno como también lo son estos “órganos sensoriales” totalmente artificiales. Pero de ellos no reniego.
Como decía, si los dispositivos fueran seres sensibles habrían de suicidarse ya hace tiempo. ¿Y porque replanteo esta situación mi querido Watson? ¡Porque ellos están detrás nuestro! ¡Ésta bien! Hablo desde mi propia experiencia. Están detrás mió. Detrás mió soportando el peso de instintos bajos y pútridos de la mas inestable materia sensitiva/fantástica.
¿Y entonces, porque no atribuirles algo de “sinestesia virtual”? (Por llamarlo de algún modo). ¿Por qué no atribuirle algo de esa sensibilidad que pasea por debajo de nuestra piel y que termina siendo volcada, casi expulsada, cual vomito de ebrio, en un soporte tan “frió”? (No se si “frió” es la palabra indicada. Tal ves… “estéril de sentido”. Si, un soporte “estéril de sentido”).
Creo que detrás de tanta monotonía existe ese calor humano que nos transporta. ¡Perdón! Que me transporta. Esa sensación de fantasía y miedo, mezclada con burla y misterio. Ese paso hacia el próximo mundo a descubrir, al que abrimos y cerramos puertas todo el tiempo, al que miramos de lejos pero, ala ves, de cerca.
Una mudanza estática. Un milagro virtual. Una poesía en código binario, adornada con la más alta prolijidad (dicha de un objeto) y portadora de una carga melancólica inmensa (dicha de un ser humano).
Eh aquí nuestras próximas manos. Tómelas o déjelas...

...(De todas formas conserve las otras).

Fin.



El Von Xenjakis.